domingo, 8 de febrero de 2009

Ruta de la Pringá


Por fin he podido volver a picar pedales. Por fin después de semanas de exámenes, semanas de muchísima lluvia y muchísimo frío y después de incompatibilidades laborales y deportivas.

Y que gustazo más grande volver a reunirme con tanta gente para practicar el deporte que nos une : el ciclismo.

La Ruta de la Pringá recibe tal nombre porque siempre que llegamos a Coria paramos en la Cafetería "Oli" a tomarnos unas tostadas de pringá.

He decidido salir hoy porque , después de tanto tiempo no sabía como mi cuerpo iba a reaccionar a la pérdida de peso ( he perdido 5 kilos desde Navidades) o a la inactividad en la bici

Además hoy he estrenado mi equipación Hispabikers 2009, que es increíble.

La jornada empezaba con una quedada en la Gasolinera de la Raza a las 10:00 horas para salir dirección La Raza a la Avenida del Copero. Nos habíamos reunido unas 30 personas aproximadamente.

La verdad que hacía un gran día aunque quizás algo de frío al principio.



Hoy me he visto increíble, desde el primer hasta el último momento me he visto en las posiciones de cabeza, durante todo el día.
Al principio reaccionaba a todos los cambios de ritmo, y salía con fuerzas, rodando rapidísimo.

Después comprendí que si quería volver tendría que bajar un poquito la velocidad puesto que llevaba tanto tiempo sin salir que me daba miedo quedarme vacío. Así que me dejé caer varias posiciones y me relajé , comiendo alguna que otra barrita energética y hablando con todo el personal.

Íbamos por el carril bici de tierra que llega hasta el desvío hasta el camino que lleva a Coria. El camino era totalmente liso, sin más peligro que el viento, que a la ida pegaba de costado, y el barro.

Cuando nos desviamos para llegar a Coria, entramos en un camino donde había una cantidad de charcos enormes. Había que hacer malabarismos para no caerse. De hecho hubo uno que se cayó.

LLegamos a la barcaza para cruzar el río. Todos juntos. Hasta el momento habíamos recorrido unos 15 km aproximadamente a una velocidad de 21 km /h ( sin contar el tiempo que estuvimos parado, para reorganizarnos)

Cuando pasamos el río, cruzamos una calle y llegamos a la cafetería. Allí tomamos un desayuno increíble. Yo creo que ha sido de la mejores tostadas que me he tomado en mi vida.



Después de unos 30 minutos desayunando,k reemprendimos la marcha, pero no para volver sino para inspeccionar el circuíto Provincial de Coria realizado la semana pasada para el campenato andaluz de ciclismo.

Dimos una vuelta al circuíto. La verdad que estaba muy bien. con unas pendientes muy pronunciadas que obligaba a llevar la bici a cuestas. De hecho hubo una persona, que llevaba una Kona amarilla que se cayó delante mía y no me tiró de milagro. Lo raro es que se cayó subiendo.

Reconocido el circuíto, tiramos para la carretera que lleva desde Coria hasta Sevilla , pasando por Gelves y San Juan.

Ésta carretera , consta de una arcén muy ancho, por lo que se reduce el peligro de los coches.
La verdad que desde que salimos del circuíto hasta que llegamos a Sevilla , yo personalmente, no bajamos de 26 km por hora.

Un pequeño grupo, de unos 7 corredores, cogimos mucha ventaja sobre el resto, y nos pusimos a hacer relevos , unos 9 km , hasta alcanzar velocidades constantes de 33-36 km/h.
Dentro de éste grupito, se podía observar como poco a poco la gente se iba descolgando, porque no aguantaba el ritmo.

Éramos 4 en cabeza, pero de repente llegó un ciclista con una flaca, que no era del grupo, y si nosotros íbamos a 35 km/h, él iba a 45.... nos metió una pasada flipante... Sin embargo, cuando nos llevaba unos 100 metros de ventaja redujo un poco la velocidad. Fué entonces cuando dos de nuestro grupito (éramos 4) salieron detrás de él. Yo y otro más aguantamos más a nuestro ritmo, y nos quedamos rezagados.

Poco después , éstos dos que habían salido , pillaron al ciclista con la flaca, y se pusieron a rueda. Por detrás yo, que iba a unos 150 metros de éstos 3, iba tirando con otro ciclista, que el cabrón no me daba ni un relevo. Cada vez que le pedía ayuda me decía que no, que tirase yo... que cabrón ... jejeje.

Bueno, pues mi esfuerzo mereció la pena, porque logré contactar con el trío de cabeza. Cuando nos reunificamos, miramos para atrás y no vimos a ni uno de los 26 compañeros resptantes... Fue entoonces cuando nos paramos a esperar. Tuvimos que esperar al menos 7 minutos para reunificarnos todos.

Estábamos ya en San Juan , después nos metimos por los carriles de tierra que bordean el río y nos plantamos en el charco de la pava.

Ahí fue donde el grupo se disolvió y cada cual se fué a su casita.

Por cierto que lanzo un lazo a la supervivencia de la Ruta de la Pringá a la que algunos llaman una aberración al ciclismo.

http://salvemoslarutadelapringa.blogspot.com/

Conclusión:

Tiempo empleado : 1:50'11''
km recorridos : 39.900