lunes, 14 de diciembre de 2009

Ruta Alcalá Extreme









Ayer Domingo día 13 de Diciembre realizamos la Ruta Alcalá Extreme.

La jornada comenzó con el consiguiente madrugón para quedar con Mariano (Lider) en la puerta de su casa, a eso de las 08:30 horas.
A esa hora hacía una temperatura de no más de 5 grados, por lo que íbamos bastante abrigados.

De casa de Mariano, fuimos por el carril bici hasta el Hotel Vértice, donde habíamos quedado con 4 amigos más, sobre las 09.15.
De los 6 que íbamos, 4 llevábamos bicicletas Conors, y 3 de nosotros llevábamos la misma bicicleta.

Una vez reunidos comenzamos la marcha, saliendo al polígono El Pino, y desviándonos por la vía verde que conduce hasta Alcalá.

Los caminos de tierra, no son propiamente de tierra, sino de barro, que en ese momento estaba solidicado, puesto que no había llovido desde hacía mucho.
El barro duro, seco y liso es propicio para que se ruede cómodamente.
Lo más peculiar de todo es que había una niebla increíble, que otorgaba un aspecto fantasmal del paisaje, y que me hacía recordar a los campos de Bélgica.



El terreno al principio era bastante llano, aunque poco a poco empezaban a llegar los repechos.
El primero de ellos era el que transcurría por una zona de asfalto, que rodeaba a una casa que estaba en mitad del campo, que la verdad no sabía que era.
En el primer repecho ya se veía que había tres que iban muy fuertes y otros tres que íbamos más tranquilitos.
Personalmente, me tomé la ruta con mucha calma al principio porque sabía que el kilometraje acabaría sobre los 70 km y que el terreno iba a ser duro.

La vía verde que llega hasta Alcalá es una vía con bastantes repechos, y muchos de ellos duros. Desde que salimos hasta que llegamos a Alcalá al menos tuvimos que pasar 3 o 4 subiditas bastante exigentes.

Finalmente cuando estábamos llegando a la zona industrial de Alcalá nos desviamos a la derecha y subimos otra nueva cuesta, que ponía fin a la parte inicial, para introducirnos en una nueva parte del recorrido en el que el terreno se cubría de árboles. Había tantos árboles que muchas veces no veías más allá de 50 metros.

Para entonces, llevábamos ya recorridos unos 17 km desde el Hotel Vértice, aunque yo llevaba ya unos 27 km desde mi casa.
Es curioso, pero era ahora cuando empezaba ya a sentirme mejor... como si por fin hubiese entrado en calor...

Es ahora cuando llegan los "Pa nás". Un "Pa ná", a partir del vocabulario hispabikers, dicese que es la palabra que determina la realización de un determinado trayecto... pa ná.... es decir, subir una cuesta que no estña dentro del recorrido inicial de la ruta, o recorrer un camino para volver luego al mismo sitio...etc...

Subimos unas rampas bastante exigentes, por caminos rojizos estrechos de arcilla, en el que además de la pendiente tenías que evitar ramas y piedras.
Posteriormente, giramos a la izquierda, bajamos la cuesta, bastante pronunciada por cierto, y algo más de 400 metros, para después volver a subirla, desde abajo.


Volvimos a bajar, y llegamos hasta una zona donde terminaban los pinares y nos dejaba en frente del Castillo de Alcalá.



Era una cuesta brutal, por lo menos para mí, recuerdo que en el primer intento no la pude subir porque me tuve que parar porque se me quedó la rueda delantera frenada por culpa de una piedra, pero en el segundo intento la subí entera. Era una cuesta con un desnivel bastante grande yo creo que rozaba el 17%.

De ahí bajamos hasta Alcalá donde nos metimos por unos caminos que bordean el Río. Sinceramente, Alcalá la están dejando preciosa. Pasamos por unos paisajes increíbles. Yo siempre he dicho que Villanueva del Río y Minas, y sobretodo Guillena eran los lugares más bonitos por los que había pasado en bici, pero es justo reconocer que algunos paisajes de Alcalá son de la misma belleza que estos lugares.




Unos kilómetros después pasamos por unos senderos más anchos y despejados, con sus caminos verdes que nos condujeron hasta nuevas subidas.
LLegamos a una subida en la que cuando llevábamos unos doscientos metros, la ascensión en bicicleta se hizo imposible puesto que las piedras ya no eran tales, sino que formaban escalones de piedra caliza que evitaba la progresión de la rueda.




A los 42 km llegamos al centro de Alcalá propiamente dicha. Rodamos hasta la Hermita que hay arriba de la ciudad, pero en vez de subirla por la parte delantera que es mucho más corta, pero empinada, (Es aquella que subí con Crisanto en la famosa ruta en la que supuestamente cogimos un tren para ir hasta Carmona y acabamos en San José de la Rinconada), la subimos por la parte trasera bordeando gran parte de la ciudad, pasando por una subida continuada durante al menos un par de kilómetros por un parque, que desemboca en el Hotel (no me acuerdo del nombre) y de ahí bajada y terreno llano hasta la Hermita, donde hicimos una merecida parada y un descanso.

Desde la Hermita se puede apreciar toda la ciudad. Alcalá es un pueblo en el que nada más echarle un vistazo te quedas flipado de tantas casas blancas que hay. Tiene un Castillo impresionante.

Después de las fotos y de tomarnos una barrita enerjética, nos volvimos a montar en las bicis para bajar por la parte delantera, que es un terreno empedrado en el que hay que tener mucho cuidado, porque no hay un carril determinado, sino que tienes que meter la rueda por césped y piedras lo que a más de uno le llevó a un pequeño susto.

Proseguimos por Alcalá hasta llegar a una zona de nuevos carriles. Justo cuando pasábamos por el centro de Alcalá, nos quedámos sorprendidos del frío que hacía. Pero no era un frío cualquiera, era un frío que se sentía por los gemelos, resultado del microclima de la zona, al estar en la parte de Alcalá que era como un pequeño valle.

Rodamos por los carriles dirección Camino de los maestre, que lleva directamente al Cortijo de los Maestre. En ese momento nos encontramos con Juano, de Hispabikers, que estaba rodando en bicicleta con unos amigos. Estuvimos hablando un rato, y proseguimos la marcha, bajando una cuesta hasta unos 600 metros más adelante, cuando dimos la vuelta, y volvimos a subir la cuesta. Es decir otro "paná"

Yo me encontraba bastante bien y la subí, como no podía ser de otra forma, a mi ritmo. Rodando entre unos 10 y 12 km/h.

Subimos hasta arriba, y en vez de volver por el mismo carril que habíamos venido, nos desviamos hacia la izquierda para proseguir por otro carril más arenoso , que nos llevaba de vuelta al centro de Alcalá.

Realizamos así el camino de vuelta, metiéndonos por los carriles de tierra que te dejan cerca de la Olavide.

Esos carriles de tierra, son los carriles por los que habitualmente rodamos cuando vamos y volvemos a Alcalá. Es el carril de tierra amarilla y llana que transcurre a la vera del canal de agua.

Antes de llegar a la Olavide, en vez de subir por el puente, giramos hacia la izquierda para salir a los mismos carriles de tierra por los que habíamos entrado.
Para entonces yo, que me sentía muy fuerte, había probado dos acelerones continuados, manteniendo una velocidad comprendida entre los 25 y 30 km , en unos 3 km.



Después cuando volví al grupo, me puse de acuerdo con Mariano para meter un acelerón los dos juntos, y dejar a los otros 4 por detrás. La verdad que la jugada nos salió bien. Me puse tras la rueda de Mariano y aguanté el acelerón, pero cuando nos habíamos ido lso dos nos equivocamos de carril y tuvimos que rectificar, y ya nos alcanzaron.

Poco después, llegamos al Polígono El Pino y de ahí a la cervecería. Posteriormente nos despedimos y cada uno a su casa.

Fotos de la Ruta en Diapositivas

Al final.

KiloTiempo empleado: 04 horas 20 minutos 16 segundos
metros recorridos : 71.350




sábado, 12 de diciembre de 2009

Brenes - Castilblanco de los Arroyos - Sevilla




Esta ruta la realizamos el día Sábado 21 de Noviembre, y a pesar de que hayan pasado casi 20 días, no he podido publicar al crónica antes, puesto que he estado muy ocupado con los exámenes de Diciembre.

La ruta empezaba desde Brenes, y para llegar a Brenes, tuvimos que coger un tren que salía a las 08:35 de la Estación de Santa Justa. El ticket costaba unos 2 euros... pero para la proxima vez, no pago... porque nadie nos pidió el ticket en el tren...
A la ruta fuimos Lider (Mariano) que era "puto amo", es decir, el que organizaba la ruta, Manlop,Estevez-1, José Carlos (un amigo de este último), Mosto,y Frex.
Alguno me comentó que era la primera vez que se montaba en un tren....



Nada más llegar a la estación de Santa Justa nos encontramos con una manisfestación agrícola que se dirigía a Madrid. Tras ésto, cogimos el tren, en el cuál metimos nuestras bicis.

LLegamos a Brenes donde nos esperaba Frex, que vino directamente desde Sevilla, en bici, por lo que él anduvo unos 25 km más que nosotros.
Tras la rigurosa foto de pose del personal, partimos en busca de la vía verde de Brenes. Para ellos tiramos por una carretera, ancha, en el que casi siempre era Mariano el que tiraba, o más bien el que marcaba el ritmo aunque a un servidor, que se las dá de gustarle ponerse a tirar, colaboraba de vez en cuando a la hora de tirar.

La verdad es que cuando voy bien, me encanta ponerme a tirar y tener mi minuto de gloria. Me acuerdo que de vez en cuando miraba para atrás y veia que el grupo se cortaba, y me decía ... "¡Coño... que bien voy!".

Claro ... que todo cambió cuando nos metimos en los caminos de tierra de Brenes... entonces llegó el hombre del martillo y me metió una estocada de un par de narices....

Nada más empezar los carriles, te das cuenta que el terreno es un sube y baja continuo, es decir un rompepiernas puro y duro con un piso amarillo, duro, pero con piedras que te pone las piernas bastante duras... y la verdad que el hecho de no haber desayunado se nota... pronto me quedé descolgado junto con Mosto y Lider...
A parte de que la ruta era larga... (unos 73 km, más o menos...) yo sabí que tenía que ir administrando mis fuerzas, y no cebarme en ritmos que eran más elevados del que yo podía seguir.


El grupo se dividió en dos, por un lado los tres últimos y por otro los 4 delanteros...
Los primeros 20 km de ruta fueron bastante duros. El terreno rompepiernas evita que puedas coger un ritmo continuado, por lo que el esfuerzo es mayor.

Cuando llevábamos unos 20 km hicimos un reagrupamiento... y poco después anduvimos hasta llegar a este bicharraco de cuesta, que de verdad... yo lo veía de lejos... y la veía enorme... rezaba para que antes de llegar hubiese un desevío y nos metiésemos por algun carril que evitase la rampa... pero que va... cada metro que avanzaba me iba haciendo a la idea de que no me quedaba más remedio que subirla...

La subí poco a poco, sin bajarme y marcando un ritmo suave de 8/10 km/hora...la verdad que mis sensaciones habían mejorado bastante tras tomarme una manzana... jeje.....
Tras la cuesta... descenso de unos 2.5 km hasta que poco después hicimos una nueva reagrupación. Estuvimos esperando a Mosto, Manlop y Mariano, que tardaron unos 8 minutos , y poco después reanudamos la marcha.



Anduvimos unos 10 km más o menos llanos hasta que llegamos a un cruce en el que se acababan los carriles y empezaba el pueblo. En el pueblo, nos fuimos a un bar a desayunar... y la verdad es que a mí, el desayuno me vino de arte.. me tomé una "tostá" de manteca colorá" (menos mal que me estaba cuidando para no engordar) y un batido de chocolate...
Es como si fuese otra persona totalmente diferente...

Reemprendimos el camino hacia Castilblanco, por lo que tuvimos que pasar por uno de los tramos que más me gustan, aunque no se me da especialmente bien, El Camino de Santiago.



Se llama Camino de Santiago porque es la vía que conduce a Santiago de Compostela. Es un camino de descenso lleno de grietas, ramas, piedras, baches... que te obliga a rodar con la máxima cautela, porque a la mínima te vas al suelo como le pasó a más de uno.

Aquí os dejo una demostración del trabajo del orquilla de la bici en este tramo...




En la bajada, nos encontramos con Javi, un hispabikers que estaba haciendo la ruta a la inversa por su cuenta, por lo que se unió al grupo y proseguimos la ruta.

Cuando pasamos los dos tramos de bajada del Camino de Santiago, nos reagrupamos.
Poco después volvimos a reemprender la marcha y el ritmo aumentó considerablemente. De verdad, que yo me quedé flipado de como andan José Carlos (el amigo de Estevez que viene con la malla de l Caisse d´Espargne) y con Estevez-1.



Nos formamos dos grupos nuevamente, pero ahora yo iba delante. Rodábamos y rodábamos haciendo relevos, aunque yo al final me vine un poco abajo y acabé por descolgarme porque el ritmo de estos dos era insoportable, desde el final de la bajada del Camino de Santiago hasta el cruce del Carril de Tierra con la carretera que llega a Burguillo, fueron unos 8 kilómetros en los que cada uno iba al ritmo que podía a veces alcanzando velocidades de 32 km/h. Primero llegaron Estevez, Jose Carlos yFlex, y después Manlop y yo casi a la par.



El cabreo llegó cuando Mariano, y Mosto, llegaron con casi 15 minutos de retraso, y se nos achacó que ésto era una ruta para ir juntos y no para que cada uno se desperdigase.
El enfado duró 3 minutos, lo justo en lo que se reanudó la ruta.

En vez de tirar directamente por la carretera de la Algaba, tiramos por un carril de tierra paralelo.
Era muy bonito porque bordeaba con el río. A pesar del apercibimiento de Mariano de que fuésemos juntos, cada cual tiró por su cuenta, y yo me fui en el grupo de delante, marcando el ritmo con Estevez y José Carlos. la verdad es que me sentia genial.


Rodamos a unos 25 km/hora, hasta llegar a La Algaba. Tras meternos por el pueblo acabamos en el Puente de Hierro y llegamos hasta la carretera, donde circulando por el carril derecho , supuestamente un carril bici, llegamos hasta el alamillo.



Allí decidimos que íbamos a tomar unas cervezas en un bar de Pinomontano, al que se le conocía como "EL Barato"... la verdad que barato era... habia una oferta que eran 6 botellines y un plato de charcutería, por 5 euros, creo recordar.
Pasaba el tiempo, y pasaban las cervezas hasta que nos tuvimos que despedir.

Gran despedida a un gran día.

Al final :



Tiempo empleado: 03:44:12
km recorridos: 72.250 km

domingo, 8 de noviembre de 2009

Paseo por la vía de Itálica hasta el puente del Tren

Ayer Sábado día 7 de Noviembre, tenía planeado salir con miembros del club Hispabikers o bien por Villanueva del Río y Minas, o bien por Alcalá de Guadaira, pero debido a que no tenía medio de transporte para llegar a los puntos de salida, pues decidí salir por libre con mi amigo Ale.

Quedamos a las 11.15, aunque como viene siendo normal, yo me retrasé, y salimos de casa a las 11.30

Tiramos por La Palmera, dirección La Torre Del Oro, para bajar por el carril bici que bordea el río, hasta llegar al puente de la estación de Trenes, donde giramos hacia la izquierda, dirección Torretriana, bajamos la cuesta que te deja en el charco de la Pava



Del Charco de la Pava, cruzas el puente y ya estás en Camas.

Cuando llegamos a Camas, le pregunte a Ale que qué prefería, si empezar subiendo la Cuesta de Castilleja de la Cuesta, o si prefería empezar llano, por carriles de tierra.
Y él, que está empezando ahora a salir, prefirió empezar suave, así que lo llevé hasta el comienzo de la Vía de Italica, que comienza entre Camas y Santiponce.

Era la misma ruta que hice con Cordo e Iñigo en Feria

Es una zona fea, al principio, pero cuando vas avanzando y vas saliendo de la ciudad y metiéndote en el campo, el paisaje mejora considerablemente.

Los carriles de tierra son muy diferentes a caminar por el asfalto.En la arena es más difícil rodar, el suelo es más sucio, con agujeros, baches, piedras, barro, agua... y claro Ale que no está acostumbrado, lo empezó a acusar pronto. Y más cuando a poco de comenzar la ruta, llegamos a la zona de piedras de Santiponce.

La zona de piedras es un tramo de unos 300 metros donde el camino está anodadado de piedras del tamaño de un puño, que derivan de la cercanía de la vía del tren.

Cuando terminamos el tramo con piedras, descansamos, y la carita de mi amigo era la de ... "como me vuelvas a traer por aquí no vengo más..." jajaja.
Cuando reanudamos la marcha, giramos hacia la izquierda, llegando a un carril de barro más estrecho, que nos llevó hasta una cuesta preciosa, que hacia doble zigzag derecha izquierda, y que culminaba con una zona más empinada que te dejaba en la ruta del Agua.



La verdad que no la subí del todo mal, aunque tengo que decir, que mi amigo, que durante todo el trayecto siempre iba detrás mía, en la cuesta me ganó sobrado.
Una cosa es que mi amigo no haya montado mucho en bici, y otra que tenga mucho mejor físico que yo, sobretodo para subir.

Pronto nos dimos cuenta de que hacía un viento de cara bastante curioso que nos impedía rodar con comodidad.

Tras la cuesta, nos metimos en la ruta del Agua, que sale desde Castilleja de la Cuesta, y seguimos todo recto hasta llegar al cruce de la carretera Santiponce- Valencina.
Ese trayecto es más bien llano, aunque con algún sube y baja, sin mucha dificultad.

Cuando llegamos al cruce le propuse a mi amigo bajar hasta Santiponce, y subir la cuesta hasta Valencina, que desde abajo a arriba salen casi 4 km de subida, pero vimos que había demasiados coches y decidimos tirar recto.

Entre que teníamos algo de prisa y de que tampoco es plan de meterle a mi amigo 50 km en las piernas el primer día, decidimos llegar hasta el puente que pasa por encima de la vía del tren, en el que está la caseta.

En la primera hora, debido al tiempo habíamos hecho algo más de 16 km. La verdad que era una velocidad discreta, aunque el viento de cara era bastante fuerte.



Decidimos volver, y con ello el viento que antes era de cara, ahora daba por la espalda, y pasamos de rodar a 18 km/h a 25km/h.
LLegamos hasta el cruce de la carretera, y en ese momento nos encontramos una pandilla de corredores entre los carriles. Ale me dijo que uno de ellos era Luis Alberto Marco, componente del equipo de atletismo de 800 metros en los campeonatos de Berlin 2009.

En el segundo tramo, el terreno se complica, lo que antes era bajada ahora era subida, y la verdad que había dos subiditas a repechos de unos 150 - 200 metros... bastante duros. El primero lo subí de pie desde el inicio hsata el final, pero el segundo ya me tuve que sentar, y tirar para arriba como pudiese, sacando las pedaladas de los riñones.



Mi amigo iba algo más atrasado, a su ritmo. Nos reunimos arriba del repecho, y anduvimos unos metros hasta llegar ua un punto determinado en el que decidimos que en vez de decender por la carretera de Castilleja de la Cuesta, con todos los coches que había, nos tiraríamos por un carril empinado, de tierra, de unos 500 metros, que te deja en la zona alta de Camas.

La verdad que un servidor la hizo bastante rápida, pero Ale iba con mucha más prudencia. Normal, en su primer día es lógico que no tenga la sufiente confianza para no soltar los frenos cuando los tenía que soltar, pero al menos no se cayó.

LLegamos hasta Camas, y desde ahí hasta el carril bici de La Palmera, y por fin en casa.

En total:

Tiempo empleado: 01:37´:02"
kilometros recorridos: 29.57

martes, 27 de octubre de 2009

Macroquedada Hispabikers

Ruta Sevilla - Camas - Aznalcóllar - Camas - Sevilla 24-10-09



Llevaba ya varias semanas sin coger la bici, hasta el viernes antes de la Macroquedada, que me fui a dar una vuelta de 18 kilómetros con mi amigo Ale, rodeando el río Guadalquivir hasta el Parque del Alamillo.

Llegó el día, la noche anterior había quedado con mi amigo Mariano (Líder) para llegar al punto de quedada, que era el Decathlon de Camas, sin embargo, Mariano se encontraba mal, y no pudo venir.
Salí de casa, y como siempre con el tiempo ajustadísimo, lo que me obligo a rodar otra vez, entre 25-30 km/h para llegar puntual.
Con el corazón en un puño, llegué a tiempo, y lo primero que me encuentro es una reunión de 100 personas haciéndose la foto en la puerta del Decathlon. ¡Increíble!¡éramos casi 100 personas montando en bici! He visto carreras populares con menos gente que en esta ruta.
Era curioso que estuviera casi todo el club, pero sin embargo, faltaban muchos socios importantes... como Mariano, Bernardo, Pepe Kiki, Juano....



Lo que más me sorprendió fue este casco tan particular..

.



En fin, tras la foto protocolaria, salimos de Decathlon dirección Santiponce para dirigirnos a la vía Itálica, que es la que conecta con la vía del Agua.

La vía verde de Itálica, es un carril de tierra que te lleva desde Santiponce hasta conectar con la ruta del Agua, perpendicular a Valencina. Durante el trayecto se bordea las ruinas itálicas.



Dejamos atrás los carriles de tierra amarillos tan clásicos y limpios, para girar a la derecha en el cruce de Valencina y posteriormente a la derecha, para meternos por unos carriles horrorosos. Llenos de piedras, del tamaño de un ladrillo, desperdicios y restos de obras como restos de azulejos, tubos, etc... Un poco más adelante el carril cambió para encontrarnos entonces con barro y agua... No me fui al suelo dos veces de milagro!!

Dicen que el ciclismo es un deporte de piernas... ¡¡¡UN MOJÓN!! después de al menos 600 metros pasando piedras, ladrillos, azulejos, agujeros, agua, barro y todo lo estorbable ... se me quedaron los brazos pegados al manillar de la bici... no podía moverlos, de la intensidad con la que tenía que agarrar la bici para no caerme...

Éramos 100 personas... y había dos cosas que me llamaban muchísimo la atención... lo primero es que en cada curva, cuando había un carril estrecho, al mirar atrás, era imposible ver donde terminaba el grupo, era como se dice en el ciclismo profesional... una serpiente multicolor, aunque mayoritariamente azul que es el color del club; y lo segundo que más me sorprendía era que cada vez que había una parada para hacer reagrupación, el gesto de todos y cada uno de los ciclistas al quitarse la cala del pedal para apoyar el pie en el suelo... recordaba al sonido de cargar los fusiles... ¡clá,clá,clá....!

Anduvimos por los carriles, hasta llegar a una zona más técnica. El terreno era mayormente llano, aunque con alguna que otra cuesta ya alguna que otra bajada, que se iban haciendo cada vez más duras y cada vez más evidente cuanto más cerca estábamos de Aznalcóllar.

Tras una bajada técnica, llegamos al fin de la vía verde donde nos encontramos con una sorpresa. En las explanadas reservadas para los coches, estaban Marcos y "Légolas" que había llegado con los coches, y nos habían traído avituallamiento.



Tras un discurso del presidente del club, los allí reunidos nos dispusimos a degustar lo que no nos habían traído: fiambres con frutos secos, barritas energéticas, plátanos, acuarius.... un gustazo....

Tras un parón de unos 20 minutos, que sirvió para recuperar fuerzas, la gran mayoría seguimos hacia delante, mientras que otro pequeño grupo se quedó esperando en la explanada.

Los que seguimos adelante, entramos en unos carriles de tierra, que ya iban presentado rampas de más entidad.


La primera que nos encontramos fue nada más reanudar la marcha. Me acuerdo que yo iba el primero… y subiendo la cuesta me adelantó medio grupo…

Mientras más nos acercábamos a las Minas de Aznalcóllar más estrechos eran los caminos y más dura era.



Tras un par de subidas y bajadas, llegamos al punto más duro de toda la ruta.

Por una parte realizamos una bajada, por un camino muy sinuoso, estrecho y sucio, y con tanto desnivel que tuvimos que bajarnos de la bici para llegar abajo. Era el mismo lugar donde “Pepe Kiki” tuvo la grave caída.


Tras bajar la cuesta, nos encontramos de golpe con una montaña digna de una maratón ciclista profesional. Era una cuesta durísima, con muchas piedras, y que te obligaba a exprimirte al máximo para subirla encima de la bici. Pero es que después de esa rampa brutal, en que lo más duro era al principio, te encontrabas con 3 zigzags derecha izquierda que te reventaban,


Me acuerdo que llegué arriba reventado, de la mano de David, el chico del maillot de “Kanina Bikes”, y que íbamos los dos preguntándonos dónde acababa la maldita cuesta…


Tras la subida hicimos una pequeña parada, y uno que yo conozco… cogió una piedra de 4 kilos, y se la metió en la alforja que llevaba colgando en la bici, el mejicano.

Valiente becerro…jajaja


Por lo visto el mejicano no se dio cuenta, hasta que se lo dijeron…

Creo que la reacción del mejicano fue esconderle la bici al artista cuando en la siguiente parada, éste se fue a mear detrás de un arbusto… jajaja


Un servidor no pudo verlo porque justo después de la reagrupación pinché… y tuve que cambiarle la cámara a la rueda.


Tras culminar la cuesta, pasamos por una zona de repechos, hasta llegar al puente que pasaba por al lado del embalse, que por cierto tenía un agua, extremadamente verde.




Bajamos hacia la misma explanada del principio. Principalmente lo que hicimos fue un circuito por las minas para llegar después a la misma explanada del inicio, aunque el viaje de regreso no fue el mismo que el de ida, porque lo que hicimos fue volver por el cordel de la vía verde de Gerena- Aznalcóllar.

Para ellos seguimos por más carriles de tierra, hasta llegar a una subida , que terminaba en una zona de Aznalcóllar.


Era una cuesta final durísima, que al principio era de tierra, pero que al final era de asfalto, y que después de 50 kilómetros me dejó las piernas como un coladero….

No teníamos ni idea de cómo se llamaba la cuesta así que decidimos preguntar a un viejo que andaba por allí, y nos dijo que la cuesta se llamaba “Cuesta de Beatriz”.


Tras un descanso, seguimos rodando por los carriles, ya dirección a casa.

Llevábamos ya casi 60 kilómetros, y ya iba yo sacando la lengua… no podía más… y aún me quedaban otros 20 eternos kilómetros…

Llegamos hasta Albaida, y allí nos metimos por otro carril hasta llegar a Camas.

De Albaida a Camas, hay un descenso… pero es que ni eso… iba molido ya… y es que no hacía más de 60 kilómetros desde mayo.


Llegamos a Camas, hasta el Decathlon, donde teníamos los coches. Mientras la gran mayoría decidió irse a tomar algo al Gaviño, yo me fui a mi casa , porque verdaderamente no podía más.


Y es que de camino a casa, rodando por la Palmera, que es un carril bici llano como la palma de la mano, no lograba pasar de 12 km/hora, y encima los párpados se me cerraban… ¡ Me estaba quedando dormido encima de la bici!

Finalmente llegué a casa, me duché y me eché una siesta de 4 horas y media…

Al final…

Tiempo empleado: 04:56´:03”

Kilómetros recorridos: 80.100

jueves, 8 de octubre de 2009

Sevilla - Parque De La Corchuela - Sevilla

El pasado Domingo... día después de mi reaparición con el grupo y tras sentirme totalmente fuera de forma, decidí salir con la bici.
Como me había despertado casi a la hora de comer... decidí salir a las 17.30 de la tarde.

Salí desde la Palmera, dirección campo del Bétis, y llegando a la Avenida de la Raza, donde me metí por la carretera del Copero, hasta llegar a los carriles de tierra que tantas veces he recorrido ya.

A pesar de que el recorrido es totalmente llano, desde la primera pedalada sabía que no iba a ser un día fácil. Desde la primera pedalada noté un fortísimo viento de cara , que en determinados momentos me entraba de costado izquierdo, y q muxas veces me hacía zarandearme de un lado al otro del carril de tierra.

Estando en el carril, notando el viento de cara, y la monotonía del terreno, se me vino a la cabeza que en ésto del deporte, es fundamental, además del físico, el elemento psicológico.
Levantar la cabeza y ver que mire para donde mires todo, absolutamente todo es igual, que lo que hay en el kilometro 5 es igual q lo que hay en el 15, y que cada pedalada es como si tuvieses los pies pegados al suelo con pegamento, es más duro de lo que parece.



Pasaban los kilómetros, y yo intentaba ponerme lo más acoplado posible, para evitar el viento, pero por mucho que lo intentaba, mi velocidad obsilaba entre los 16 y 19 kilometros. Apenas podía llegar a los 20 km/h.



En esta ruta me vestí con el cullotte de mi club, C.D. Hispabikers, y el maillot Euskaltel, que me regaló mi gran amigo Javi B. que desde aquí le mando un abrazo y espero que se lo esté pasando bien en Nuremberg.


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Pasaban los kilómetros, en verdad cuando inicié la ruta no tenía pensado el lugar por el que iba a salir, pero cuando me metí en la Carretera del Copero, decidí que esta vez no iría a Coria, ya que fui el día anterior. Por ello, cuando llegé al cruce en el que giraría a la derecha para llegar a Coria, decidí seguir hacia delante, hasta llegar, unos 8 kilometros más tardes a un cruce, en el que pasando por encima de un puente sobre el río, cruce hacia la derecha, y tras pasar un tramo de carretera, me introduje en otro carril de tierra.



Era otro tipo de tierra, más limpia, más compacta y más amarilla.
Decidí seguir ese camino, que me llevó a un terreno mucho más bonito que lo que es el carril de tierra anterior por el que había venido.
Seguí por un camino mucho más frondoso con árboles que me rodeaban por todos lados. El paisaje dió un cambio espectacular.



LLevaba ya 1 hora y 10 minutos de ruta cuando llegé al Parque de La Corchuela (Dos Hermanas). Allí miré la hora y temiendo que se me fuese a hacer de noche, o perderme parte del partido del Plus... Sevilla F.C. - Real Madrid, que por cierto , ganó el Sevilla 2-1, decidí volverme por el camino por el que había venido.



Nada más darme la vuelta noté que el viento ya no me daba de cara, sino de espalda, es decir, a favor.... A partir de aquí se acabaron las tonterías, ni ruta dura, ni psicológica ni nada... me puse a rodar fuerte, subiendo coronas a medida que avanzaban los kilómetros...
Inmediatamente me puse a rodar entre 25 y 32 km/h. Así hasta donde pude. Después pasé un par de kilómetros recuperando, y después volví a poner más velocidad.



Cogí tal velocidad a la vuelta que , habiendo tardado 1 hora y 10 minutos desde mi casa hasta la Corchuela, tardé 48 minutos a la vuelta.

Esta ruta de la Corchuela me ha servido para coger un poco más de soltura con la bici. Espero que con el paso de los kilómetros vaya cogiendo mejores sensaciones... porque pasar un mal rato en los Carriles de la Ruta de la Pringá....es pa no levantarse de la cama....

Resumen

Kilometros realizados: 43´500
Tiempo empleado: 02:10:02

lunes, 5 de octubre de 2009

Ruta Suave en mi reaparición

Ruta de la Pringá Extreme

El Sábado 3 de Octubre realizamos la "Ruta de la Pringá Extreme" que no es más que ir por el carril de tierra hasta Coria, y cruzar el río en barcaza hasta la Cafetería Oly, y tomarnos allí la tradicional "Tostá de pringá", para después volver a Sevilla por Simon Verde , pasando Gelves y bordeando el río por el sentido contrario al que habíamos venido.

La ruta comenzó a eso de las 10:00 de la mañana, teniendo el punto de quedada en la Gasolinera de La Raza. Nos reunímos un total de 29 personas.
Teniendo en cuenta que no salía con el club desde Junio, había mucha gente que tenía ganas de ver , como a Juano, Bernardo, Mariano....

Lo primero que hicimos fue firmar un documento en el que se pedía la apertura del Cordel de Villanueva. Resulta que se ha cerrado, con vallas y parcelas, una vía natural pecuaria pública, que no permite el acceso de los ciclistas.

Sobre las 10:10 salimos dirección la Avenida de La Raza. Hacía un día increíble. Rodábamos agrupados, con un ritmo tranquilo y agradable, aunque había gente que tenía ganas de guerra y desde el principio se fue hacia adelante...

Cuando entramos en los carriles de tierra, el grupo se partió en dos... por una parte estaba la gente que iba tranquilita, cómodamente hablando con los demás, y por otra parte estaba el grupito de 10 ó 12 que desde el principio nos fuímos para delante. Entre ellos, yo, que quería probarme después de estar casi mes y medio sin coger la bici.

Recuerdo que hacía algo de viento, los del grupo delantero, pusimos una velocidad que rondaba los 30 km por hora. El viento no era problema, porque me puse a rueda de Mariano (líder), que se puso a rodar, y yo iba tranquilamente detrás, sin desgastarme nada.

El hecho de que Mariano me tapase del viento, me vino de perlas, cuando él se apartó yo tiré para adelante, mientras él se quedaba con un ritmo menor, recuperando.
LLegué a la rueda de un compañero con el que me puse a hacer relevos... y al tercer relevo fuerte peté, y me quedé absolutamente vacío, sin fuerzas....
Las pulsaciones se me pusieron por las nubes, por lo que decidí bajar el ritmo y ya me integré en el segundo grupo, a hablar tranquilamente.


LLegamos a la barcaza, cruzamos... por cierto.. ahora han subido de 0´60 € a 0´75´€... clavada...y nos fuimos a desayunar a la caferería... estuvimos 30 minutos y reanudamos la marcha..


Volvimos bordeando el río, por el lado contrario por el que habíamos ido, y después bordeando una carretera que nos llevaba hasta Gelves. Sin embargo, antes de llegar, giramos hacia la derecha y nos metimos en un camino que llevaba hasta el parque de Simón Verde.


Allí entramos, subimos una cuesta de unos 400 metros y descenso hasta la salida. Estuvo bien. Era la única dificultad de la ruta.


Salimos a la carretera de Gelves, donde nos reagrupamos, y giramos hacia la derecha donde nos metimos por un carril de tierra que nos condujo hasta Camas, y de ahí a la cervecería "La Grande".

Fue una ruta corta, pero que al no haber tocado la bici en casi 2 meses sufrí en la cuesta del parque y en los cambios de ritmos. Espero coger la forma pronto y hacer rutas más duras.

Kilómetros: 36.76 km
Tiempo empleado: 1: 52´:44"

domingo, 13 de septiembre de 2009

Hispabikers en la vuelta a España

Ayer Sábado 12 de Septiembre se disputó la etapa numero 13 de la Vuelta a España 2009, que transcurría desde Berja hasta Sierra Nevada, pasando por el Alto de Nerja , de 3º Categoría, el Puerto de los Blancares, también de tercera categoría, y Monachil , de 1º Categoía, que encadenaba con la subida final al Alto de Sierra Nevada, de categoría especial.


Algunos componentes del Club Deportivo Hispabikers, organizaron hacer una ruta previa a la etapa de la Vuelta, para posteriormente, observar la etapa desde las cunetas de la carretera, por las que circulaba la etapa. Entre ellos, si no me equivoco, estaban Marga, Rubén, Lorenzo, José Antonio....

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Decidieron salir sobre las 6:00 de la mañana desde Sevilla, para llegar a Granada sobre las 9:00, y empezar a subir el Veleta poco después. La ruta que realizaron se dividió en dos: Por una parte, estaban los componentes del club que subieron en Bici de carretera "Flaca", y por otro los que subieron con bicis de montaña. Los de la flaca subieron algo más de 30 kilómetros con un desnivel de 2.000 metros mientras que los de bicicleta de montaña hicieron un kilometraje algo menor.



El ambiente fue espectacular, con todos los alicientes que tiene pasar por las mismas rampas por donde van a pasar los mejores corredores del mundo, tiene que subirte la adrenalina a lo máximo. Si eso lo añades a las pancartas publicitarias, al griterío, a la altura a la que estaban... las sensaciones tenían que ser impresionantes. ¡ Ojalá yo algún día me apunte a un plan parecido!

Subir las rampas tan duras que tiene el puerto... tuvo que ser durísimo.



Tras la ruta, la cosa no quedó ahí y nuestros compañeros, al terminar la ruta, se quedaron esperando a los ciclistas en las cunetas de la subida. Aún no he hablado con ninguno de mis compañeros, porque no he podido salir con la bici por el tema de los exámenes, pero estoy seguro que el estar ahí, en la subida con miles de personas animando, corriendo , gritando, con los corredores pasando a un palmo de tus narices, con las motos rozándote las rodillas, con los coches pitando, con la tensión de los corredores, que van por delante y de los que van por detrás...tuvo que ser algo... sencillamente ES-PEC-TA-CU- LAR

Cadel Evans y Alejandro Valverde





Jonhy Hoogerland



Peter Weening



Juanma Gárate y Ametz Txurruka


Aquí os dejo fotos de mis compañeros, y de las instantáneas que captaron de los ciclistas esforzándose a tope, sufriendo y retorciéndose en la carretera, para que nosotros los espectadores gocemos de este deporte tan grande y tan noble como es el ciclismo.

Ángel Gómez Marchante



Samuel Sánchez y Manuel Vázquez



Aquí podéis ver muchas más fotos:

http://picasaweb.google.es/mangalita77/SubidaAVeletaEtapaVueltaCiclistaAEspana2009#


Os aconsejo que os paséis por el blog de mi compañero Rubén, que es uno de los que estuvo, en Sierra Nevada, y que os contará su experiencia.

http://porqueir.blogspot.com/