El pasado día 16 de Mayo con motivo de la disputa de la Final de la Copa de Su Majestad El Rey, entre el Sevilla Fútbol Club y el Atlético de Madrid, cuyo resultado fue de 2-0 a favor del glorioso equipo sevillano, un servidor junto con mi amigo Mariano (Lider) viajamos a Barcelona en Autobus.
Fue un viaje largo, muy largo, de 14 horas ida y 14 horas vuelta, en apenas 40 horas de margen, donde parábamos cada 3 horas por imperativo legal. Una paliza

Sin embargo, valió la pena tanto sufrimiento para ver a mi equipo del alma levantar la copa.
Para el recuerdo, quedará esta foto.