martes, 5 de mayo de 2009

Doble entrenamiento en Feria: Sevilla - Camas - Santiponce - Camas - Sevilla

Con retraso voy a publicar en éste, mi blog, mis salidas que realicé en la semana de la Feria de Sevilla.
Concretamente fueron dos salidas: Lunes 27 y Martes 28 de Abril.

Lunes 27 de Abril

El Lunes 27 quedé con mi amigo Íñigo sobre las 20.00 horas en el muelle de la Torre del Oro.
Me reuní con él y tiramos por todo el paseo del Río que bordea el río frente a la calle Bétis, hasta llegar a la parte trasera de la Estación de Autobuses (Plaza de Armas). Posteriormente llegamos al Puente de Camas y tras llegar a Cámas giramos a la derecha, atravesamos el Parque, y llegamos a la vía que conduce a Itálica, por la parte trasera de Santiponce.

Comenzamos pues una travesía por caminos de tierra. Era precioso, porque a medida que ibas dando pedales... notabas como el campo se iba comiendo a la ciudad, y como los edificios , pisos, chalets, coches ... se iban sustituyendo por elevaciones del terreno, verdes campos, y árboles...

Anduvimos por el carril hasta situarnos literalmente al lado de la vía del tren, donde las piedras iban imbadiendo el terreno. Entramos pues en un terreno en el que durante unos 300 metros rodamos sobre piedras. Literalmente. Era durísimo, apenas podíamos avanzar, sino era empleando toda la fuerza de los cuadriceps. Se me hizo eterno.

Una vez que acabamos, entramos rápidamente en unos carriles mucho mas sucios, de barro y tierra seca.
Ahora los matorrales y plantas secas, en ocasiones, te rozaban las piernas, y picaba.

Inmediatamente, nos encontramos con una cuesta que yo no conocía. Era la primera vez que venía por aquí, ya que el recorrido lo conocía mi amigo.
La cuesta era preciosa. Era un doble zig zag, primero hacia la izquierda y después hacia la derecha.
El desnivel no era muy duro. Quizás de un 8%, aunque los últimos 50 metros si que eran muy exigentes.

Cuando coronamos la cuesta, nos dimos cuenta de que habíamos entrado en la Ruta del Agua, desde Santiponce.

Nos quedamos parados,vimos el horizonte, bebimos agua , y retornamos el mismo camino por el que habíamos venido.

Volvimos mucho más rápidamente que en la ida, porque el viento era ahora a favor.

Conclusiones:

Tiempo empleado: 1: 03: 17"
Km recorridos: 21.200

Martes 28 de Abril

El martes 28 quedé con otro amigo, "Cordo".
Era la primera vez que quedábamos para salir en bici, pero desde luego no será la última.
Mi amigo tiene una BH over X. La verdad es que no es muy buena.

Quedamos en el Campo del Bétis sobre las 11 :00 de la mañana. Hacía un día muy nublado y entraba mucho viento, de cara, desde el principio.

Él nunca había quedado con nadie para hacer kilómetros en bici, pero la verdad es que no se notaba.

Decidimos realizar el mismo recorrido que había realizado el día anterior con Íñigo. Así, que llegamos al Puente de Camas, giramos a la derecha, pasamos el parque y llegamos al carril de tierra.

Pasamos la zona de piedras, pegada a la vía del tren, pero cuando nos disponíamos a subir la cuesta, mi amigo tubo un problema en el cambio.
Resulta que , debido quizás a un golpe de las piedras o al mal estado de la pieza, una zona del cambio se dobló hacia adentro , metiéndose dentro de la rueda, por lo que hacía imposible el avance. El suceso se había producido en el momento en que comenzábamos la ascensión a la cuesta, por lo que al ser la velocidad mucho más reducida que si hubiñesemos estado en llano, no hubo un gran peligro.

Estuvimos 20 minutos mirando el cambio, intentando arreglarlo, pero era imposible, no cambiaba.
Tuvimos la suerte de que la bici andaba con plato grande, aunque con dificultades, así que decidimos suspender la ruta, y llegar como pudiésemos hasta el decathlon, que estaba a unos 6 kilómetros de donde se produjo la avería.

Llegamos como pudímos. Entramos en el decathlon , y les plantemos el problema. Para nuestro espanto, a primera instancia nos dijeron que estaba mal el cambio y que la pieza "Shimano "necesaria no la tenían.
Tras varias insistencias, logramos dar con una pieza que encajase con el cambio, y gracias a dios, nos arreglaron el problema.

A la salida del Decathlon, ambos teníamos que irnos, pero antes de ello, y tras decirme que la ruta había sido muy fácil y poco exigente, me lo llevé a subir una cuestecita de Camas, que está en una calle contramano, y que a la derecha deja un bar, que no se como se llama.

Es una cuesta durísima y muy larga de algo más de 1 kilómetro y medio, que te obliga a subirla con plato pequeño y piñón 3 ó 4, no más.
La parte más dura son los primero 500 metros, aunque nunca afloja considerablemente.
Cuando llegamos a la zona final, a partir de la cuál, se puede observar toda la ruta del agua, y toda Castilleja de la Cuesta a la izquierda, giramos hacia la derecha, haciendo una curva de 90º, y subiendo la parte final de la cuesta, que alterna alvero con raíces de los árboles. Es una parte dura, y que culmina con una explanada, dónde la gente suele hacer camping.

La verdad es que yo la subí bastante mejor que mi compañero, pero eso fue quizás por la calidad de la bici, ya que éste en todo momento, me seguía el ritmo con mucha facilidad.

La vista desde aquella montañita era impresionante, pudiendo alcanzar con la mirada todo el horizonte aljarafeño. y teniendo a nuestros pies todo el paisaje de Sevilla.

Posteriormente bajamos la misma cuesta que habíamos subido, y volvimos a Sevilla.

Conclusiones:

Tiempo empleado: 01:40´:21"
Kilómetros recorridos: 28.210 m

jueves, 23 de abril de 2009

Paseo hasta el Parque del Huevo de Colón

Esta tarde estaba algo aburrido, y tras tomarme un helado BK fusion del Burger King, decidí darme un paseito con la bici, sobretodo para estrenar la cubierta trasera.

Eran las 20.30 más o menos , cuando salí desde mi casa con mi bici. Llevaba mi pulsómetro, mi cuentakilómetros y mi MP3.
Decidí hacer un paseito tranquilo, pero largo. Ya sabeis que en este blog no pongo las rutas que tienen una distancia inferior a 20 km.

Salí de mi casa, cogí el carril bici de la palmera, hasta llegar al muelle de la Torre del Oro.



Al llegar lo primero que te encuentras es una cuesta abajo, y un carril bici, que incluye por una zona peatonal muy transcurrida, lo que en muchas ocasiones te obliga a pararte, esquivar a la gente que invade el carril bici, y por ello no puedes coger un ritmo constante hasta que no llegas al Paseo Rey Juan Carlos I, que a pesar de ser otra zona peatonal, el ancho de la vía es más grande, y las molestias del personal , es menor.



Cuando he llegado al río, me he encontrado , para mi sorpresa , con un viento nulo, quizás una pequeña brisa, que daba algo de cara, pero no lo suficiente para coger una velocidad crucero de 20-22 km/h.


Era precioso ver el atardecer y el anochecer, circulando al borde del río.

A esí he llegado a hasta el Parque del Huevo de Colón, que está al lado de la TVE.


Dentro del parque, he dado una vuelta al parque, que viene a ser 1 kilómetro, por terreno de tierra. A continuación, y sin parar, he cogido el mismo camino de ida, para volver al muelle de la torre del Oro.

En el camino de vuelta, el viento daba de espaldas, por lo que he alcanzado velocidades más altas. Entre 24 y 26 km/h

Al llegar a la torre del Oro, te encuentras con la mini cuesta, del principio, que la subí con mucha facilidad.

Posteriormente, llegué al carril bici de la Palmera y despueés a mi casa.

Tiempo empleado: 1:00:03
Kilómetros recorridos: 22.120 metros

Nueva Cubierta trasera

Bueno tras los últimos 5 pinchazos, y la raja en la cubierta trasera, decidí cambiar la cubierta.

Éste era el estado de la cubierta trasera.



Además de la raja, tenía varios poros , y agujeritos.

Las ruedas que yo tenía eran las Michellin Country Mud. Son las que vienen con las Conors, y por lo que me han comentado se caracterizan por ser unas ruedas muy finas, por lo que la posibilidad de pinchazo es mayor. Supuestamente son muy buenas para el barro, pero bueno... por mi experiencia... nada del otro mundo.

Me han dado buen resultado en asfalto y en albero. En piedra, también han dado la cara.

Sólamente he cambiado la rueda trasera, y la delantera sigue siendo la misma
.

La nueva rueda es una Maxxis Larssen TT. La compré en Expobici a muy buen precio.

La he probado hoy, por tierra y asfalto y me ha gustado muchisísimo.
Rueda bien en todos los terrenos, y transmite una sensación de comodidad.

domingo, 19 de abril de 2009

Sevilla - Guillena - Castilblanco- Guillena

Hoy dia 18 de Abril he retomado el deporte de la bicicleta después de 1 mes inactivo. Bueno, mentira... en este periodo he cogido la bici en dos ocasiones, dos entrenamientos suaves, por el paseo Juan Carlos I , hasta llegar al parque del Huevo de Cólon y otra vez en la que hice una mini ruta por Camas.

Me levanto a las 07.20, y tiro para el Puente del Alamillo donde había quedado con otros 7 compañeros para ir desde allí hasta Guillena.La pereza, el despistes y las ganas de salir en bici, provocaron que se me olvidara desayunar, aunque me llevé una manzana.

Error, gran error.

Una vez reunidos los 8, tiramos por la parte de detrás del parque del Huevo de Cólon y cogemos la carretera de la Algaba, siempre por el carril bici, bueno aunque lo de carril bici es relativo, porque en verdad es un arcén pintado de rojo.

Rodábamos siempre a unas velocidades constantes de entre 20 y 22 km/h. Me sentía bien, aunque no sé porqué pero cuando forzaba un poquito se me subían bastante las pulsaciones, por lo que decidí empezar a comer barritas energéticas y a beber mucha agua.

Cuando pasamos la Algaba, giramos a la izquierda y pasamos por la Torre de la Reina, posteriormente seguimos todo recto y nos plantamos en Guillena.

Habíamos recorrido 23 km desde Sevilla , en una hora y pocos minutos.

Nos reunimos con el resto del grupo, y llegamos a ser un total de 20 ciclistas.

En Guillena, cruzamos un par de calles y nos metimos en los carriles de tierra de Guillena. Es exactamante el mismo recorrido de la ruta de Guillena de la última vez.

Al ser la segunda vez que pasaba por aquí, ya sabía lo que me esperaba, y sabía que las dos grandes dificultades eran la Cuesta de Los Toros y la Cuesta del Contraembalse.

Desde que llegué a Guillena sabía que hoy no iba a ser mi día. Quizás por llevar un mes sin coger la bici, quizás porque no comí lo necesario o quizás porque no dormí las suficientes horas (sólo 5), el caso es que con poco esfuerzo que hiciese se me subían las pulsaciones y tenía que calmarme.

La ventaja de no ser la primera vez que paso por aquí es que te da tiempo a ver detalles que a lo mejor no me pude fijar en la primera vez, como por ejemplo en los paisajes.
De verdad, los paisajes de Guillena son espectaculares. Los árboles verdes, marrones y frondosos, los lagos llenos hasta arriba y calmados como si no corriese el viento, el cielo gris claro y el camino de alvero que se iba alternando con la gravilla... increible... pero sobretodo por la compañía...




Empecé la ruta marcándome mi propio ritmo, sin cebarme con ningún compañero, y sin forzar demasiado, ya que hoy quería superar los 100 kilómetros.



Así que hoy ni demarrajes, ni ataques ni " na de na".

La primera parte del circuíto es un continuo sube y baja, pero sin demasiada dureza. Únicamente hay que tener cuidado con las piedras y dónde metes la rueda, porque te puedes ir al suelo fácilmente.




Cuando llevábamos ya 40 kilómetros ( los que habíamos salido desde Sevilla, pues los demás había venido en coche), empezamos a subir la Cuesta de los Toros.

La Cuesta de los Toros es una cuesta dura , con tramos del 13 y del 18% como máximo, y que tiene una longuitud de 3 kilómetros desde abajo hasta arriba, pero tiene 5 km desde abajo hasta que empieza el descenso, porque en esos dos kilómetros que sobran, lo que hay es un falso llano e incluso tramos de subida.

Comencé la Cuesta a mi ritmo, con plato chico y piñón mediano. Llevaba buena cadencia, pero no sé porqué, hoy mis piernas iban mucho más fuerte que mi corazón, y cuando yo consideré que se me habían subido mucho las pulsaciones decidí bajar el ritmo.




Coronamos la Cuesta, pasamos los dos kilómetros de falsos llanos, y nos tiramos hacia abajo, gracias al descenso, alcanzando velocidades de hasta 50 kilómetros por hora.



Desde que bajamos hasta que llegamos al embalse, pusimos un ritmo alegre, y nos encontramos con un terreno pestoso y rompepiernas.

Llegamos al embalse, y una vez más nos volvimos a quedar maravillados con el paiaaje.

Comenzamos la ascensión a la Cuesta del Contraembalse, que es una cuesta, que hoy me ha parecido menos dura que la última vez, pero infinitamente más larga. Nose... yo creo que era psicológico.




Una vez más, puse plato chico y plato mediano, y otra vez para arriba.
Lo más duro de la cuesta son los primeros 500 metros, que tiene una rampa del 11%, muy constante, y después suaviza un poco, pero vuelve a endurecerse. Es una cuesta que cuando crees que ya la has terminado , te encuentras con más subida... parecía interminable...


Yo la subi a mi ritmo, pero otra vez más se me volvieron a subir las pulsaciones y a mitad de la Cuesta decidí parar... Sí pare... no me estoy jugando el Tour de Francia... me estoy jugando mi salud...

Una vez arriba , coronada la Cuesta, nos lanzamos hacia abajo, por una cuesta en la cogíamos hasta 60 km/h.

Cuando se acaba la cuestaabajo, comienza una cuestaarriba a una trialera de unos 250 metros , con un desnivel del 9%, bastante guay, por cierto. Pues bien a mitad de la trialera, comienzo a notar , con espanto que mi rueda trasera empieza a desinflarse, hasta que acto seguido me obliga a bajarme de la bici.

Cuando me doy cuenta la cubierta tenía una raja 2 cm de diámetro. Mis compañeros , Antonnio y Gustavo, siempre Gustavo, me ayudan con el pinchazo... aunque decidimos aguantar un poco, llenar la rueda y esperar a llegar a Castilblanco para arreglar la rueda.

Llenamos la rueda, pero vimos que se desinflaba demasiado rápido, así que mandé a mis compañeros que se fuesen sin mí y que me esperasen en Castilblanco, mientras que yo iba corriendo con la Bici a cuestas cual corredor de triathlon.
Sin embargo, Castilblanco estaba más lejos de lo que parecía y en una curva decidimos parar y arreglar el pinchazo.

15 minutos después de pinchar, llegamos a Castilblanco, donde nos reunímos con los compañeros. Allí nos compramos algo en la tienda " LA PARRA", descansamos y tiramos por un carril hasta " El Camino de Santiago", el cuál, no te lleva a Galicia, sino a Guillena... no me pregunteis porqué se llama así....

El Camino de Santiago son dos tramos compuestos de un carril sinuoso lleno de piedras, grietas en el suelo, raíces y agujeros.
Imaginaros a la velocidad que pasé yo el caminito con la raja de 2 cm en la cubierta... piano ... piano...

Cuando acabamos ese carril, nos metimos por otro carril de tierra mucho más cómodo y amplio, que favorecía mucho mejor alcanzar mayores velocidades.



En ese camino, cogimos grandes velocidades (alrededor de 30 km/h), y nos plantamos en Guillena, apenas sin darnos cuenta.

Una vez en Guillena, nos dividimos. Por un lado, los que habían venido en coche, fueron a los aparcamientos y partieron hacia Sevilla, y los que habían venido en bici, desde Sevilla, volvieron por el mismo camino por el que habían venido, a excepción de Marcos que se había caído dos veces y de mí, que como había rebentado la cubierta decidí no arriesgar.

Marcos y yo nos volvimos con Arsenio, que tenía un camión. La curiosidad es que en total íbamos 4, y un servidor tuvo que meterse en la parte de atrás del camión, cual mercancia mercantil... no sin antes haberme comprado un paquete de doritos para el camino.

Cuando me volvieron a abrir la puerta del camión (se abría por fuera), estabamos ya en el Alamillo. La verdad es que se me había pasado volando.

Me despedí de mis compañeros, y me fuí a casa tranquilamente. Cuando ya estaba cantando victoria... volví a pinchar en el Carril Bici de la Avenida de Colóm , frente a la Maestranza. Gracias a Dios pinché al lado de la gasolinera, y pude arreglar el pinchazo rapidamente. Aunque me empezó a llover fuerte.

Poco después llegué a mi casa.

Conclusiones:

1º Hoy no ha sido mi día
2º Cubierta a la basura
3º He pinchado dos veces

Tiempo empleado : 5 horas 50 minutos y 31 segundos
Kilómetros realizados: 90.73

sábado, 18 de abril de 2009

¡¡ Puedes !!

Os dejo unos videos impresionantes de superación personal, que nos demuestran que si tu quieres, ¡tú puedes!. Espero que os gusten




domingo, 22 de marzo de 2009

Sevilla - Camas - Santiponce - Valencina - Sevilla

La verdad es que hoy no tenía pensado salir con la bici, pero estaba tan aburrido, que me decidí a salir con ella a pesar de ser una hora muy tardía , las 12:30 horas.

Hacía un gran día , aunque hubiese algo de viento.

Decidí tirar por la Ruta del Agua , llegando hasta Valencina.


Salí por la Palmera, llegué a la estación de autobuses, posteriormente bajé por el charco de la pava, puente de Camas, y de ahí a la cuesta de Castilleja de Guzmán , para meterme por la Ruta del Agua.

Antes de seguir desarrollando el post, tengo que decir que hoy me he sentido muy bien, en el plano físico y en la resistencia , pero a la hora de subir cuestas me he encontrado un poco vacío.

A los pies de la Cuesta de Castilleja de Guzmán, me decidí a subirla fuerte , por lo que empecé esprintando, pero poco me durarían las fuerzas porque a los 80 metros tuve que bajar plato, y subir a una velocidad de entre 9 y 11 km/h.


Cuando llegué al carril de tierra, me decidí a ir fuerte. Sabía que no iba a hacer muchos kilómetros por la hora que era, y mantuve una velocidad fuerte ( de entre 20 -23 km/h)

La verdad que la primavera ha dejado el terreno y un paisaje espectacular.



Cuando llegué al final del primer tramo, que es el lugar por el que se corta la carretera de Santiponce - Valencina, me quedé clavado, pensando si subía o no la cuesta, o si tiraba por el segundo tramo de la ruta.

Tras unos minutos, decidí subir la cuesta. Para ello tuve que bajar hasta Santiponce, y desde allí subir la cuesta , hasta llegar a Valencina. Es una cuesta de 4 kilometros, muy dura.

Cuando coroné, bajé insofacto hacia el carril por el que había llegado a la Cuesta, practicamente esprintando, cogiendo velocidades de hasta 70 km/h.


LLegué al carril, y volví por el mismo camino por el que había venido.


Tiempo empleado : 02:02´:59"
Kilómetros recorridos: 34.97

sábado, 7 de marzo de 2009

Santiponce - Guillena - Castilblanco - Guillena

Cuando llegan los últimos días antes del finde semana, cualquiera que esté interesado en salir, se va al foro (www.hispabikers.com) y ve las rutas que hay establecidas. Elegir una ruta, no es algo que se deba hacer a la primera, hay que pensarlo... Tienes que pensar si el personal le da caña a los pedales o van a ir a ritmo tranquilo, si el terreno es duro o no, si son muchos kilómetros o pocos.... etc.

El caso es que hasta última hora estuve dudando entre apuntarme a la Ruta del Portugués y la del Guillenazo. Elegí Guillenazo , y no me equivoqué.

Me despierto temprano, y tiro directo para el puente del Alamillo donde había quedado con mi compañero Pecoby (Pedro), para ir desde allí a Santiponce, en coche.

Un poco más tarde llegamos a Santiponce, al lugar establecido como punto de Salida, que no es otro que el aparcamiento de una venta. Poco a poco van llegando compañeros,mientras tanto nosotros dos, junto con Polaris (Miguel) , vamos desayunando algo.

Cuando estamos todos salimos dirección Guillena, que estaría a unos 7 kilómetros de Santiponce.Tiramos por una carretera, amplia y sin peligro, vamos todos en grupito pero de vez en cuando me pongo en cabeza a tirar del grupo, para probarme un poco.

La verdad que hoy me volví a encontrar muy bien.

Guillena, es un pueblo de Sevilla muy bonito , la verdad. Tiene unos paisajes y unos embalses increíbles. Alterna lo que es la naturaleza con el deporte.





Cuando llegamos a Guillena, hacemos un parón gordo, pues el resto de compañeros no había desayunado, y paramos a desayunar en un bar.

Pasado un tiempo, reanudamos la marcha, y tiramos para lo que viene a ser la ruta del Agua desde Guillena.

Iniciamos verdaderamente la ruta. Entramos en un terreno feo y complicado puesto que durante toda la primera parte del recorrido, lo que vienen a ser unos 20 kilómetros, se van alternando tierra y asfalto en mal estado, en el que siempre hay cantidad de piedras.
Además el relieve no favorece en exceso a rodar demasiado rápido, ya que estamos ante un continuo sube y baja, lo que se traduce un terreno rompepiernas. Ni se suben grandes rampas ni se baja a gran velocidad.


EL grupito está compuesto por unas 11 personas, pero nada más llegar a estos carriles, se parte.

Toman ventaja Miguelito y Roscao que tiran hacia delante a un ritmo bastante fuerte. Por detrás se forma un terceto, no muy lejos del primer grupo formado por mí, Euguss (Gustavo) y Matos (Manolo) y posteriormente a un ritmo más bajo y más retrasado viene el resto de compañeros.

Rodamos los tres a relevos, aunque Gustavo colaboraba un poco menos. Sin embargo, a partir de un momento determinado , decido ponerme en cabeza, y meto plato grande. Empiezo a poner un ritmo fuerte y constante, sin atacar ni levantarme. Poco a poco, me voy encontrando mejor, y voy subiendo el ritmo. Pronto, Gustavo revienta, y se descuelga y Manolo me coge la rueda, pero yo no bajo ritmo, y un poco más tarde revienta este también. Me voy sólo, lanzado y levantado sobre mi bici, practicamente esprintando ,y llego hasta el dúo de cabeza.

Sin duda fue mi momento del día. Me sentí bueno y todo. Sin embargo, poco me iba a durar la alegría porque tras dos kilómetros aguantándo el ritmo a Roscao y Miguelito, no es que reviente, si no que me paso de las pulsaciones recomendadas y decido bajar mi ritmo, descolgándome así del dúo. Decido entonces esperar a Manolo, y tiro con él otros dos kilómetros, pero ahora me empieza a dar a mí un bajón físico, y Manolo tira para delante.

Me quedo ligeramente descolgado, a sabiendas de que el grupo que viene por detrás mía viene muy retrasado, y me quedo solo durante al menos 5 kilómetros.

Los que van por delante me habían sacado ya bastante, por lo que decido ir a mi ritmo. Poco a poco hasta que vuelvo a coger mi nivel, y cada vez voy un poquito más rápido.

Pasado un tiempo ,en una subida ,veo aManolo por delante, que había cogido a los otros dos. El hecho de verlos a los tres, me motivó, y decidí forzar para cogerlos, pero cuando estaba a 100 metros del trío.... pinchazo...

"¡ Ojú, que desastre!... ¡Pinchazo...si es que no me libro ni un día!"-

Como no tenía bimba decidí esperar al grupito que venía por detrás. Juro que estuve esperando entre 7 y 10 minutos....hasta que llegó el grupito. Aunque Alicia y Polaris venian algo más retrasados...

Me ayudaron a arreglar el pinchazo, sobretodo Gandalf y Gustavo, el gran Gustavo ¡mi gran gregario! Hicimos un breve descanso y tiramos para delante.



Poco después hacemos reunificación.

Seguimos hacia delante, y cuando estamos por la Cantina... ¡Sorpresa! Aparece Mariano (Lider) que había venido desde Sevilla, por su cuenta, pero que se unió a nosotros.



Empezamos ahora la segunda parte de la ruta.

Esta parte de la ruta se caracteriza por dos grandes subidas: La Cuesta del Toro y la Cuesta del Contraembalse.

La cuesta del Toro me la habían descrito como una cuesta similar a la Cuesta de los Depósitos, pero yo creo que no llega a tanto. Es un terreno arenoso seco, con piedras y con algo más de un kilómetro de longuitud.
Es dura, pero se sube.

A estas alturas, un servidor había realizado ya unos 42 kilómetros de ruta, y los cambios de ritmo del principio iban pasando factura.
Subir no es lo mío. Por lo que durante la primera parte de la subida pongo plato mediano y piñón grande, y poco después pongo plato chico. Más que nada por que no podía más.

La verdad que subo con comodidad, pero cuando me faltaban 200 metros para terminar, entre que había una raja enorme en el suelo , y que venía un grupo de ciclistas por mi izquierda, me quedé clavado, intenté sacar la zapatilla del pedal , pero no pude... y me caí de costado.



Al coronar la Subida me espero que hubiese una bajada curiosa.... pero para mi desgracia lo q me encuentro es un terreno pestoso, con repechos , que ni sube ni baja...

Poco después en una cuesta abajo que había, meto la rueda trasera en un boquete... y reventón al canto. Por lo que tengo que cambiar la camara otra vez, pero esta vez no tengo cámara. Gracias a Dios, volvió a aparecer mi ángel de la guarda, Gustavo, el cuál no sólo me ayudó sino que me dió una cámara . Increíble , la verdad.

Poco después, encaramos lo que viene a ser la Cuesta del Contraembalse, sin duda, más larga y dura que la primera.
Para subir la cuesta, pongo plato chico , y para arriba.
Esta cuesta no sólo es más dura por el desgaste acumulado, sino también porque una de sus últimas cuestas, es muy empinada, creo recordar que alguien me dijo que tenía un desnivel del 18%, y porque es terreno de trialera practicamente, con arena y multitud de baches y rajas en el suelo.

Poco después hay reagrupación y encaramos la tercera parte de la ruta.

Esta tercera parte se caracteriza principalmente porque pocos kilómetros después de coronar la Cuesta del Contraembalse, llegamos a Castilblanco.


En Castilblanco decidimos descansar, y comprarnos algo de comer en una tienda que se llamaba "LA PARRA, TIENDA OMAITA".

Tras unos minutos de descanso, y de repostaje, encaramos la vuelta a Guillena.
Para ello, tiramos por un carril de tierra, que nos lleva a una carretera. Tras circular por esta carretera unos 3 kilómetros, en la que alcanzábamos velocidades de hasta 46 km/h, nos metemos a un carril hacia la derecha, para encarar lo que se denomina "Camino de Santiago" que no se por qué se le llama así ,la verdad.

El Camino de Santiago, no es el que te lleva a Compostela ¡eh! más bien te lleva a Guillena.

El Camino de Santiago es una senda de unos 4 kilómetros aproximadamente, que se caracteriza por ser un terreno estrecho, lleno de piedras que te revientan las ruedas, arena, barro, tierra, plantas...
Tienes que ir con los 5 sentidos puestos en el camino, porque a la mínima te vas al suelo como le pasó a Alicia, aunque sin consecuencias.

Lo que verdaderamente revienta es el hecho de que se produce una gran tensión en los biceps y en el antebrazo. Me pasó lo mismo cuando terminé de subir La Cuesta del Contraembalse, y es que tu coges una postura, y durante todo el trayecto aguantas esa postura. Pues bien tanto cuando terminé de subir la cuesta, como cuando terminé el Trayecto del Camino de Santiago, tenía tanta tensión en los brazos que difícilmente podía levantarlos.

Cuando terminamos EL Camino de Santiago, encaramos un terreno mucho más favorable que es aquél que comprende por la Rivera de Huelva.
Era un terreno arenoso, que se mezclaba con la arcilla, y que hacía que fuésemos a gran velocidad.
Al intentar esquivar un charco, mi amigo Pecoby se fue al suelo, en plan hombre rana. jajaja.

Poco después llegamos a un carril, en el cual yo , con mi compañero Pecoby, con quien me había venido en coche, decidimos dar por terminada la ruta y nos fuimos por un camino alternativo hasta Guillena, que era el sitio en el que habíamos dejado el coche, mientras que nuestros compañeros habían estacionado en la venta donde habíamos quedado en Santiponce.


Tiempo empleado : 05: 30´:26"
Kilómetros recorridos: 78.47