miércoles, 21 de julio de 2010

Ruta Seminocturna de los Pinchazos

Sevilla - Salteras - Sevilla

Ayer Martes 20 de Julio, por primera vez en mucho tiempo volví a salir en bici por segunda vez en una semana. Sinceramente no tenía planeado salir, puesto que estaba haciendo la maleta para irme a la playa... pero por algún que otro problema, no pude irme... y decidí salir en bici.

Y sinceramente, me he alegrado de quedarme, porque hoy he salido y, aparte de que me lo he pasado genial, he visto a mucha gente que hacía tiempo que no veía, como Sergio, Manolo (Maboro), Mariano (Lider) o David (jodaro)...

Quedamos a eso de las 19:30 h, en torre triana, punto clave para iniciar la ruta. Nos presentamos unas 20 personas, y tras esperar unos 5 minutos de cortesía, iniciamos la marcha camino de " La Ruta del Agua", entrando por la Cuesta de Castilleja de Guzmán.
Dicha cuesta, se me hizo eterna, porque a parte de ser una subida dura a realizar de sopetón, llevaba la mochila con 2´5 litros de agua. Además era la primera cuesta que subía en casi 6 meses.

En el inicio de la ruta del agua, hicimos el primer parón para reagruparnos, y poco después, nos tubimos que parar porque un compañero había sufrido un pinchazo.

La verdad que en lo poco que habíamos recorrido de terreno por los carriles de tierra de la ruta del agua, nos sirvió para darnos cuenta que el terreno era bastante peligroso porque durante toda la ruta, había muchísima arena... era exagerado... parecía que circulábamos por la orilla de la playa... Además otro elemento importante era el viento, que soplaba fortísimo pero gracias a Dios, nos pillaba casi siempre a favor, lo que facilitó que se subiese con facilidad los dos primeros repechos de la ruta.

A los 6 km, tubimos que volver a parar, porque de una tacada 3 compañeros pincharon a la vez, y tuvimos que esperar ¡¡ unos 20 minutos!!



Eran ya las 20:15 y llevabámos recorridos unos 10 kilometros.

Volvimos a reanudar la marcha, pasamos el cruce de la carretera que une Santiponce con Valencina, y continuamos hasta el puente de la vía del tren, sin sobresaltos, aunque Maboro había vuelto a pinchar poco antes...

Como habíamos tenido muchas incidencias, decidimos que en vez de llegar a Salteras por un camino más largo, tomamos un giro hacia la derecha y después hacia la izquierda para encarar la subida a una cuesta, que desde lejos parecía pared de Paterna, Mariano decía que se llamaba "La Cuesta de los Infiernos".

Yo personalmente subí la cuesta perfectamente, poniendo plato pequeño, y piñón 3, rodando a 5 ó 6 km/h, y sin tener que bajarme, como algunos de mis compañeros, aunque de vez en cuando la rueda de delante me bailaba de un lado a otro, e incluso se me levantaba del suelo.


Coronamos la cuesta, volvimos a reunirnos, e hicimos un giro hacia la derecha que nos metía por un carril de barro seco, pero que estaba cubierto de plantas y ramas que hacía peligrar la bajada, y que supuestamente nos tenía que llevar hasta un carril de tierra que, estaba a la vera de la vía del tren y que nos debía de llevar hasta Salteras.

Tras la bajada desembocamos en una llanura, en la que a partir de ahí tuvimos que improvisar, porque tuvimos que subir una cuesta que se las traía, porque el firme no era sólido sino que eran carriles estrechos formados por las máquinas que aran el campo.
Tras subir la cuesta, la cual volví a subir bastante bien, llegamos hasta la cima del repecho, y nos dimos cuenta que la vía del tren y el camino de tierra que llevaba a Salteras, estaban más alejados de lo que pensábamos, por lo que bajamos otra vez el repecho y llegamos a la vía del tren.

En este momento, la ruta en bici pasó de ser un paseo a un cachondeo... Para llegar desde la vía del tren hasta el carril de tierra teníamos que bajar una cuesta de unos 100 metros en los que tuvimos que evitar las piedras que rodeaban la vía del tren, y después un campo de arado lleno de plantas, pinchos y "cardos"....



El descenso fue un cachondeo... mientras alguno se puso la bici al hombro para bajar, otros tiramos por las vías del tren, pisando las piedras, lo que conllevó el talegazo de algun becerro... lo que produjo el descojone del personal...


Lo mejor fue la bajada de Mariano y Manolo, los dos unidos de la mano....



Tras reunirnos en el carril de tierra, nos dimos cuenta que la noche se nos echaba encima, por lo que tuvimos que darnos bastante prisa para que no nos pillase la noche.


Tomamos el carril de tierra que rodeaba la vía de tren, y giramos hacia la izquierda tomando otro carril de tierra más dura, de unos 4 kilómetros que nos llevó hasta el cruce de la carretera de Salteras, y de ahí todo recto, hasta Camas.

En Camas volvimos a pinchar, tuvimos que pararnos. Era ya de noche, y tras arreglar el pinchazo bajada por la cuesta de los gitanos y para abajo hasta Camas, y de ahí hasta el mismo punto de encuetro inicial en Torre Triana, donde algunos nos despedimos del personal y otros se quedaron tomando unas birras.

Ha sido mi última salida prevacacional con el grupo de La Pringá BTT.

Conclusión:

Kilómetros realizados: 33.620
Tiempo empleado: 02:01´:57"

domingo, 18 de julio de 2010

Reaparición camino de los Palacios

Suena el despertador a las 07:50 de la mañana, lo apago, y vuelve a sonar a los 5 minutos, no me acordaba... hoy salía en bici. Por fin, después de más de dos meses y medio. Hoy el madrugón era distinto, hoy no era para estudiar o trabajar... hoy era para salir en bici.

Habíamos quedado 5 ó 6 personas, del grupo de la Pringá BTT, en el campo del betis, para ir a Los Palacios, Finalmente nos presentamos 4.

Iniciamos la jornada a eso de las 08:40 tras esperar 10 minutos a que apareciera el personal, e iniciamos la ruta avanzando por el carril bici de La Avenida de la Palmera, dirección Bellavista.

El inicio era el mismo que realizábamos para ir a la ruta de la Pringá este invierno, cuando los carriles estaban impracticables, lo que pasa que en vez de meternos por la Finca, llegamos directamente por detrás del Concesionario OPEL y el local EXPODEPORTE, hacia la carretera que conduce a Isla Menor.

Es una carretera amplia, recta y ancha que permite una gran visibilidad y una gran seguridad para el ciclista, además no suele ser muy concurrida lo que posibilita el rodar en grupo.

Nosotros rodábamos y rodábamos a una velocidad media de 20 km/h, cuando a eso de los 6 km desde que comenzamos, se produjo el primer y único incidente de la jornada, un pinchazo, de un servidor... para variar. Gracias a mis compañeros de ruta, solventamos el problema rapidamente y reiniciamos la marcha al poco tiempo.

Anduvimos unos 6 kilómetros más, cuando realizamos un giro a la izquierda y pasamos a un carril de tierra. Dicho carril, suave aunque con algunos baches, desembocó en otro mucho más complicado, era , segun Joaquím una vía romana.
El carril era bastante más complicado porque era muy arenoso, a parte de tener muchísimas piedras y tener una longuitud de unos 800 metros.

Tras ésto, desembocamos en la puerta del Parque de la Corchuela, aunque nunca llegamos a entrar, y siempre rodábamos por el carril de tierra que lo rodeaba de frente.
Dejando atrás el Parque de la Corchuela, avanzamos por carril de tierra hacia Los Palacios.

Al llegar a Los Palacios, paramos un rato y nos tomamos unos aquarius.

A esas alturas yo me sentía bastante bien , sobretodo porque desde el jueves 15, que fue el último día que hice exámenes sólo había cogido la bici 2 veces, y sólo hice dos paseos de menos de 20 km a ritmo suave, nada más que para coger ritmo.
Lo único que me "rallaba" era que el pulsómetro marcaba lo que me daba la gana,

En fin poco después, reanudamos la marcha, de vuelta a casa, por el mismo camino por el que habíamos venido.

A unos 4 km tras la reanudación, nos encontramos con un amigo del grupo ( La Pringá BTT), que estaba entrenando por allí sólo. Era Pedro (creo que Pedrovic, en el foro), el cuál se unió al grupo y volvió con nosotros a Sevilla.

Tras circular por los mismos carriles por los que habíamos llegado, a la altura de un giro a la izquierda pasamos a rodar por los carriles de tierra que rodeaban "El Canal de los Presos".

A esas alturas ya llevábamos 40 kilómetros de recorrido, y algunos ya lo estaban empezando a notar.
Joaquím nos dijo que siguiésemos hacia delante que él se quedaba con Pedro, porque iba algo más flojo, entonces BoloPerez, que llevaba más kilómetros que nosotros porque había venido desde Tomares en bici, se puso a rodar a eso de 24 - 26 km/h por los carriles y le perdimos de vista enseguida. Nosotros seguíamos rodando en grupo a unos 20 km/h, cuando me dispuse a probarme, por lo que lancé mi famoso "hachazo" (jajajaja) y me puse a rodar a 26-27 km/h, me fui en solitario en persecución de Bolo, pero, a pesar de que con el transcurso de los kilómetros lo veía cada vez más cerca, se me hizo imposible alcanzarlo, y sólo lo cogí cuando llegó a la altura de un puente, en el que hicimos un parón.

Tomamos unas barritas, aunque quedaban unos 10 kilómetros para llegar a Sevilla y reanudamos la marcha.
Desde esa distancia ya se podía contemplar el Puente del 5º Centenario, lo que nos hacía presagiar que estábamos cerca de Sevilla.

Seguíamos rodando por los carriles cuando Pedro y Joaquím se quedaron atrás porque decidieron subir una cuesta que terminaba en una casa derruída.... es decir... un paná...

De ahí en adelante no sucedería nada, simplemente que aparecimos en Sevilla por la Carretera del Copero, que por cierto está en obras, y que posteriormente nos quedamos tomando una cerveza en Reina Mercedes, para finalizar la ruta.

La verdad, es que pienso que aunque me he sentido cómodo en la ruta, se me ha hecho bastante largo, por el periodo de inactividad, por el calor y por el cansancio.

Al final

Kilómetros recorridos: 56. 350
Tiempo empleado: 02:40´: 38"